La bomba de tiempo en Chubut

La bomba de tiempo en Chubut

La provincia de Chubut está atravesando una delicada situación económica y social que encuentra culpables en las autoridades jurisdiccionales pero también en las nacionales.

Los docentes de Chubut inician hoy lunes su octava semana consecutiva de paro debido a que el gobierno provincial no ha satisfecho sus reclamos sobre el pago de sueldos en tiempo y forma, regularización de la obra social y reparación de los edificios escolares, entre otros. En este marco, encima, los trabajadores terminaron de cobrar sus salarios correspondientes a julio, en el último día hábil de agosto y este mes será abonado de manera escalonada, aunque no por rango de sueldo sino de forma parcial, según anunciaron los funcionarios del Poder Ejecutivo chubutense. Los trabajadores estatales realizaron un acampe por 180 días durante el año pasado para frenar un decreto firmado por el gobernador Mariano Arcioni, y actualmente decidieron cortar la ruta nacional 3 para defender sus fuentes laborales y exigir que les paguen sus salarios. Una patota del gremio de petroleros avanzó con golpes contra los manifestantes que estaban en dicha ruta. Los gremios sostienen que estos inconvenientes se arreglan “con decisiones políticas concretas”, pero por ahora nada de eso sucede. La situación económica y social está pasando por momentos muy complejos en Chubut debido a decisiones de las autoridades provinciales pero también de las nacionales. La provincia patagónica posee uno de los endeudamientos más grandes del país, ha sufrido la destrucción de más de 6.000 fuentes de empleo (en los rubros de la construcción, los hidrocarburos, el comercio minorista, la industria manufacturera, los servicios empresariales), la pobreza recayó sobre unas 36.000 personas nuevas en las ciudades de Trelew, Comodoro Rivadavia y Rawson, en comparación entre 2017 y 2018, y el sector de los hidrocarburos está aplicando una flexibilización laboral. Arcioni fue consultado por la prensa hace meses, cuando resultó reelecto en las elecciones provinciales, sobre los niveles de deuda que manejaba el distrito. “Yo no me he endeudado y estamos pagando todo lo que debemos”, mintió el mandatario. Chubut fue la primera provincia argentina que se endeudó en dólares después de que el gobierno nacional determinó el pago a los fondos buitres. Cuando todavía Mario Das Neves era gobernador, y Arcioni su vice, emitió 700 millones de dólares con una tasa promedio de 7,775% a pagar en diez años. Esto fue entre mayo y junio de 2016. En tanto que para 2019, el presupuesto chubutense incluía la aprobación de un endeudamiento total por 2.250 millones de pesos. Nación dejó que las provincias tomaran deuda en moneda extranjera para que hicieran las obras públicas que el Estado central dejaría de financiar, pero esto se convirtió en un calvario para una gran cantidad de jurisdicciones. Los datos de la Subsecretaría de Relaciones con las Provincias del Ministerio del Interior indican que el stock de pasivos de Chubut era de 7.427 millones de pesos a diciembre de 2015. Para el primer trimestre de este año, ese ítem ya alcanzaba los 40.518 millones, lo que representa un incremento del 445%. Lo grave es que el 88% de esa deuda está nominada en dólares. Por otro lado, Chubut también experimenta problemas en el sector petrolero desde hace tiempo ya que a partir del 2016 las operadoras empezaron a recortar de manera considerable sus inversiones, despidieron gente por cientos e implementaron un programa de flexibilización laboral. Esta combinación contó con el agregado del recorte que el gobierno nacional dispuso para los fondos destinados a obra pública. Arcioni es un político ligado a Sergio Massa, y según el ministro coordinador de la provincia, Federico Massoni, después que ganaron las elecciones en junio pasado la situación, que ya venía muy mal, se agravó terriblemente. “Esa foto tuvo una reacción política inmediata: el gobierno nacional comenzó a descontar 800 millones de pesos mensuales de la coparticipación”, detalló el funcionario. No obstante, esa reducción fue sufrida por todas las provincias argentinas y seguirá profundizándose a raíz de las nuevas medidas dispuestas por el Poder Ejecutivo nacional: descenso del mínimo no imponible para el pago de Impuesto a las Ganancias, monotributo y eliminación del IVA. Los estatales pudieron vencer al decreto de Arcioni del año pasado que determinaba la eliminación de los cargos de asesores, de las horas cátedra, la suspensión del pago de horas extras y del pago de subsidios para cualquier proyecto social. Esta medida había sido impuesto en el marco del Pacto Fiscal elbaorado con Nación, pero la resistencia de los trabajadores no permitió que se aplique. Viendo en perspectiva, se destacan aún más los logros de La Pampa que decidió no firmar el Consenso Fiscal que el presidente Macri había ofrecido a todas las provincias, y eso le permite surfear con mayor soltura la crisis actual. Además de que es una de las pocas jurisdicciones que no está endeudada y mantiene las cuentas en orden hace décadas.