La transición agrava todo

La transición agrava todo

Ya se sabe que el 10 de diciembre Santa Rosa tendrá un nuevo intendente, pero mientras tanto…

La situación de la ciudad de Santa Rosa se ha vuelto más compleja y grave en las últimas semanas y a la intendencia parece no importarle porque no ha sabido encontrar solución a ninguno de los problemas acontecidos. Ni antes, ni ahora. El sistema de cloacas sigue colapsando en diversos puntos de la ciudad, el más reciente sucedió en el Centro. Un derrame cloacal ubicado en la vereda de la intersección de las calles Olascoaga y avenida San Martín. Los vecinos aseguran que hace un mes que están en esas condiciones y desde el municipio les prometen que van a ir a repararlo pero nunca llegan. Los habitantes de ese lugar deben tirar desodorante y desinfectante todos los días para maquillar un poco el olor nauseabundo que brota de abajo y tratar de evitar de contagiarse alguna enfermedad. La suspensión del servicio de transporte urbano de pasajeros que decidió la empresa Autobuses Santa Fe es otro inconveniente que enfrenta la gestión de Leandro Altolaguirre. Los cuatro días del fin de semana largo los santarroseños no pudieron usar ese medio para moverse, y hoy se reunirán las autoridades de la compañía con los representantes municipales para intentar destrabar el conflicto. El intendente insiste con que el Gobierno Provincial ayude aportando dinero y combustible a través de Pampetrol, pero en realidad la situación fue generada por el Gobierno Nacional al eliminar los subsidios al transporte en todo el país. Otra problemática que surgió recientemente y que es muy grave porque se relaciona con unos de los derechos básicos que deberían tener satisfechos todas las familias, es la del asentamiento bautizado como “El Nuevo Salitral” que se está armando en terrenos municipales circundantes a la laguna “Don Tomás”. Ya hay más de 100 familias tratando de construirse una vivienda con los materiales que puedan porque no tienen dinero para pagar un alquiler ni lugar a donde recurrir. Altolaguirre primero dijo que iba a desalojar a esas personas y sus hijos de los terrenos, pero en menos de 24 horas cambió de parecer y anunció que van a llevar a cabo un relevamiento y pedirán ayuda a la Provincia para ver la manera de resolver el problema. No había que ser muy vivo para darse cuenta de que el hecho de que el Gobierno Nacional haya dejado de mandar fondos para construir viviendas en La Pampa iba a tener alguna repercusión negativa, y esto es quizás la primera muestra de lo que pasa cuando se deja de invertir en darle un techo a quienes más lo necesitan. Citando las palabras de un vecino que está en el nuevo Salitral y fue entrevistado por un canal local, es urgente que los dirigentes políticos de distinto signo se junten a proponer soluciones y dejen de rosquear o echarse culpas. Hay sectores de la población que no pueden esperar hasta el 10 de diciembre porque sus necesidades de trabajo y vivienda las tienen ahora. Esperemos que el intendente saliente y el entrante estén a la altura de las circunstancias y hagan una transición de gobierno en la que la ciudad no quede a la deriva.