Una enfermedad que resurge

Una enfermedad que resurge

Los casos de sífilis han aumentado enormemente entre el 2013 y 2017, según informó el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación.

La enfermedad de sífilis ha protagonizado una escalada inusitada en los últimos años y la cantidad de casos en jóvenes y adultos se ha triplicado: de 11,7% en 2013, se llegó a un 35,2% cada 100 mil habitantes en 2017. Las cifras difundidas por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación pusieron en alerta a los centros sanitarios de todo el país. Esta enfermedad se puede transmitir al tener relaciones sexuales sin preservativo o a través de un embarazo, la madre se lo puede pasar a su hijo. La sífilis puede curarse, sin embargo los médicos aseguran que el incremento de los casos se debe a que las personas cada vez se cuidan menos al intimar. Otras causas están relacionadas con los avances que se han logrado contra el Sida, lo que produce que la gente pierda el miedo al contagio y se cuide menos. También han cambiado las prácticas sexuales de los jóvenes en los últimos tiempos, quienes tienen sexo de manera más libre, sin menos compromiso y con distintas parejas. A esto se suma el consumo de drogas, que los desinhibe y los vuelve más propensos a mantener relaciones. La sífilis puede diagnosticarse con un simple análisis de sangre y su tratamiento se da en base a la penicilina. El mismo es accesible y gratuito. Los síntomas de la enfermedad aparecen a los 20 días de contraída la bacteria y presenta varios estadios. Si no es abordada a tiempo y el paciente se deja estar por un período extenso, puede conllevar graves complicaciones e incluso la muerte. La peligrosidad es que los síntomas no son dolorosos, por lo que puede resultar engañoso para la persona que padece la patología. Al contrario de lo que se cree, no es una problemática que se da únicamente en los sectores más vulnerables de la sociedad sino que también han crecido los casos en jóvenes de la clase media y alta. Para contrarrestar esta situación, es primordial intensificar la educación sexual integral en las diversas instituciones que conforman la sociedad, ya sean escolares, sanitarias o de otra índole.