La eliminación del Ministerio de Salud no es gratuita, alguien siempre paga

La eliminación del Ministerio de Salud no es gratuita, alguien siempre paga

Las decisiones políticas que afectan a áreas importantes para una sociedad terminan generando consecuencias graves para los más vulnerables.

La eliminación del Ministerio de Salud y su descenso a rango de Secretaría que dispuso el gobierno de Cambiemos volvió a ser noticia en este verano por hechos que alarmaron a la población. El primero está relacionado con los casos de hantavirus que se suscitaron en varias zonas del país, principalmente en Esquel. A raíz de ese brote, no pocos fueron los que señalaron que la falta de un Ministerio de Salud a nivel nacional, que conlleva un menor presupuesto para el área, incidió en que se provoque esta situación que hasta el día de hoy no ha terminado del todo. Y el segundo hecho involucra a los electrodependientes, o sea, las personas que por algún inconveniente de salud dependen exclusivamente de la energía eléctrica para desarrollar su vida. La Ley de Electrodepedientes fue aprobada hace casi dos años y entre sus beneficios, está el de que estas personas se puedan inscribir en una lista para que el servicio de electricidad les resulte gratuito. El problema es que la Secretaría de Salud tarda meses en dar respuestas ante los formularios que presentan los usuarios electrodependientes para ser agregados al registro. Estos individuos quedan completamente solos en su pelea contra las empresas privadas prestatarias del servicio, ante la inacción del Estado que no interviene. La Asociación Argentina de Electrodependientes informó que 300 solicitudes fueron rechazadas por la Secretaría de Salud y hay 600 que todavía se encuentran pendientes de resolución, incluso algunas de ellas ya llevan ocho meses en lista de espera. “Tenemos registro de demoras de ocho o nueve meses, los familiares presentan todos los papeles y no obtienen una respuesta rápida. Hay demoras que son ilógicas y atentan contra la vida de las personas. Hay personas que iniciaron el trámite y ni siquiera les responden y eso significa la ausencia del Estado”, indicó el representante de la asociación, Mauro Stefanizzi. Además, alertó sobre la profundidad de la desidia del Gobierno Nacional en cuanto a este tema ya que ni siquiera cumple con la parte de la ley que obliga a una difusión sobre los alcances de la misma, entonces muchos electrodependientes ni siquiera se enteran que tienen la posibilidad de dejar de pagar la luz por su condición. En mayo la Ley de Electrodependientes cumple dos años de aprobación, pero todavía hay familias que tienen algún integrante que necesita de la electricidad para vivir y les siguen llegando facturas de más de $20.000. Iniciaron el trámite para pasar a ser beneficiados con la gratuidad pero las trabas burocráticas nunca terminan. Al contrario de lo que debería haber sucedido, una vez que se aprobó la normativa se complejizó aún más el sistema administrativo, las empresas de energía eléctrica empeoraron la prestación de su servicio y la desidia y ausencia del Estado se volvió total; y eso mata.