El Gobierno Provincial ayuda y respeta desde hace años a los habitantes de los asentamientos habitacionales

El Gobierno Provincial ayuda y respeta desde hace años a los habitantes de los asentamientos habitacionales

Equipos de profesionales del Gobierno de La Pampa intervienen para mejorar las condiciones de vida de personas que viven en asentamientos precarios.

La Dirección de Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social trabaja hace años con un grupo de jóvenes y adultos que viven en un asentamiento ubicado en cercanías del relleno sanitario de Santa Rosa. Pero este no es el único lugar donde los profesionales hacen su labor social sino que también cumplen funciones en diversos asentamientos de la provincia de La Pampa. Silvia Morales, trabajadora social de la mencionada dependencia gubernamental, explicó que “se comenzó a hablar mucho del tema de las personas mayores de 60 años que viven en el asentamiento a partir de lo que ha salido en los medios, pero nosotros venimos interviniendo hace ya más de un año”. Lo que salió en los medios fue la noticia del incendio intencional que se desató en el relleno sanitario municipal el pasado fin de semana y que los empleados comunales, junto a Bomberos Voluntarios, debieron combatir por casi dos días para apagarlo. Algunas de las personas que habitan en ese espacio están allí desde hace más de 30 años y desarrollaron su propio estilo de vida. Morales no trabaja sola sino que integra un equipo de profesionales conformado por psicólogos, médicos y enfermeros, quienes conocen mucho a estas individuos porque van a visitarlos regularmente desde hace tiempo. “Se está interviniendo con estas personas mayores, quienes en principio tenían mucho miedo de ser institucionalizadas u hospitalizadas, pero se llegó a lograr la confianza para que puedan escucharnos y tener la opción de aceptar nuestra propuesta de darles un lugar donde vivir, o al menor donde ir a resguardarse cuando el clima y sus consecuencias lo requiera, para poder bañarse y tener una familia con quien encontrarse y compartir los alimentos”, detalló la mujer. La profesional explicó que estas personas vuelven al asentamiento porque tienen sus pertenencias allí, que son las que recolectan y protegen. “Es un modo de vida, además de tener esta familia de contención, el Ministerio de Desarrollo Social también les otorga una ayuda económica para que puedan comprar no solo la comida, que es facilitada por el municipio local a través de viandas, sino también para sus gustos personales; lo que se intenta es que vivan en las mejores condiciones y que se respete su derecho a vivir como deseen”, concluyó Morales.