Diputados pampeanos de Cambiemos ayudaron a dar un fuerte golpe a los diarios del interior del país

Diputados pampeanos de Cambiemos ayudaron a dar un fuerte golpe a los diarios del interior del país

La Cámara de Diputados de Nación votó la media sanción de la Ley Papel Prensa que favorece a Clarín y La Nación. Los legisladores pampeanos del PJ votaron en contra.

Con 127 votos a favor, 66 negativos y 3 abstenciones se aprobó ayer en la Cámara de Diputados de la Nación, la ley impulsada por el peronista Diego Bossio que permite liberar el precio del papel para diario que controlan Clarín, La Nación y el Estado nacional. La normativa, que ahora deberá ser debatida en el Senado, modifica ocho artículos de una ley del año 2011 que declaró de interés público la producción, comercialización y distribución de este insumo fundamental para imprimir las publicaciones gráficas en todo el país. La medida que podría llegar a perjudicar seriamente a los diarios que se producen en las provincias argentinas fue apoyada por el diputado del PRO, Martín Maquieyra, y contó con la complicidad del radical Daniel Kroneberger ya que estuvo ausente en la sesión pero seguramente hubiese votado igual que el macrista de Pico ya que pareciera que la UCR en los últimos años hace todo lo que le mandan. En cambio, los legisladores del Partido Justicialista, Sergio Ziliotto, Ariel Rauschenberger y Melina Delú votaron negativamente esta ley. Ziliotto, candidato a gobernador por la provincia de La Pampa, fundamentó su voto en que “el proyecto busca que Papel Prensa pueda fijar a su antojo un precio para cada comprador”. Y resaltó la importancia de que el Estado se haga cargo de la “producción y distribución” del papel de diarios ya que “no es cualquier mercancía” sino que es “la garantía de la circulación de información diversa y plural”. En ese sentido, los legisladores pampeanos del peronismo detallaron en un comunicado las posibles consecuencias de la implementación de esta ley, como la intervención estatal en favor de la concentración mediática y en detrimento de la libertad de expresión, así como el cierre de pequeñas y medianas publicaciones gráficas en todo el país, con su consiguiente pérdida de puestos laborales para los trabajadores del sector.